
Hoy, 20 de noviembre, reafirmamos que la soberanía se defiende todos los días: en nuestros ríos, en la formación pública, en el cabotaje nacional y en el trabajo de cada tripulante argentino.
¿Por qué lo celebramos? ¿Cuál es el rol de la Marina Mercante en su defensa?
Conmemoramos uno de los episodios más trascendentes de nuestra historia:
La Batalla de la Vuelta de Obligado (1845),donde el pueblo argentino resistió la invasión anglo-francesa defendiendo el control de sus ríos.
La Vuelta de Obligado marcó un antes y un después:
Se defendió la integridad territorial.
Se reafirmó el control nacional de los ríos.
Se demostró que la soberanía no es un concepto abstracto: se ejerce en el territorio, en el trabajo y en la defensa de los recursos estratégicos.
La soberanía no solo se defiende en el campo de batalla:
Se sostiene todos los días con la presencia de tripulantes argentinos en nuestros ríos y mares.
La Marina Mercante garantiza comercio, transporte, abastecimiento y control territorial.
Cada capitán, oficial, patrón, y baqueano reafirma la soberanía con su trabajo.
La soberanía económica y logística es también soberanía nacional.
A lo largo de la historia reciente, nuestro Centro de Patrones junto a otros gremios marítimo-fluviales fueron actores claves ante cada intento de:
Desregulación del sector
Flexibilización laboral
Entrega del cabotaje
o debilitamiento de la formación profesional.
La soberanía no se declama se ejerce con acciones concretas.
En este 20 de noviembre reafirmamos que: Sin tripulantes argentinos en los buques, sin escuelas públicas marítimas y fluviales, sin gremios fuertes y sin Estado presente… no hay soberanía posible.
La soberanía está en nuestros ríos, y en quienes los navegan.
