Desde el primer día lo dijimos con claridad: rechazamos este proyecto en su totalidad.
Y advertimos especialmente sobre el artículo 1 inciso G, que intenta excluir a los trabajadores marítimos de la Ley de Contrato de Trabajo, borrando de un plumazo más de medio siglo de derechos conquistados con organización y lucha.
Exigimos a las diputadas y diputados que asuman la responsabilidad histórica que tienen y voten en defensa del pueblo trabajador, no a favor de una reforma que precariza, flexibiliza y vulnera garantías básicas.
Compañeras y compañeros, este es un momento para reafirmar nuestra unidad y nuestra fuerza colectiva.
Queremos reconocer a cada trabajador y trabajadora que, con compromiso y conciencia, está acompañando esta medida.
Sabemos que no es fácil, pero también sabemos que cuando están en juego nuestros derechos, no hay margen para la indiferencia.






Paramos porque no aceptamos perder lo que nos pertenece.
Paramos porque no somos la variable de ajuste de ningún gobierno.
Paramos porque el trabajo digno no se negocia.
Somos parte fundamental del funcionamiento del país.
Sin nuestro esfuerzo diario, nada se mueve. Por eso defendemos condiciones justas, estabilidad y respeto por nuestra actividad.
Cada derecho que hoy tenemos fue fruto de años de organización y sacrificio colectivo.
La historia nos enseñó que sólo la unidad y la solidaridad entre trabajadores pueden frenar los atropellos.
Somos trabajadores marítimos con dignidad. Vamos a dar esta pelea en la calle, en el Congreso y en cada ámbito que sea necesario.
