En el día de hoy, acompañamos con profundo respeto la misa y el homenaje realizado en la ciudad de Zárate al cumplirse un nuevo aniversario del trágico naufragio del Río Turbio. Mantener viva la memoria de nuestros compañeros fallecidos es un mandato ético y sindical: su sacrificio nos impulsa a seguir luchando incansablemente por la seguridad en la navegación y la protección de la vida de cada trabajador embarcado.






Acompañamos a sus familiares en este dolor que es de toda la familia marítima y fluvial. Porque un sindicato que no olvida a sus caídos es un sindicato que defiende con más fuerza el presente.
¡Compañeros del Río Turbio, presentes!
