Luego de las sesiones realizadas en Ecuador y Perú, el trabajo sobre la implementación del Convenio 188 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) continúa avanzando con el objetivo firme de lograr su ratificación por parte de los países latinoamericanos. Esta normativa internacional resulta clave para establecer los estándares mínimos de protección para quienes se desempeñan en la actividad.
En esta oportunidad, el Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, de Pesca y de Cabotaje Marítimo participó activamente del taller de la ITF sobre Salud y Seguridad para el sector pesquero en la ciudad de Talcahuano, Chile. La presencia institucional estuvo encabezada por el Capitán Ariel Sudán, Encargado de Relaciones Internacionales del gremio y Coordinador del Grupo de Trabajo de Navegación Interior de la ITF, respaldada por el compromiso del Capitán Mariano Moreno en su carácter de Presidente de la Sección de Navegación Interior para América Latina de la federación global. Junto al secretario adjunto de la ITF Américas, Emiliano Addisi, se brindó instrucción a un nutrido grupo de dirigentes y trabajadores que se congregaron en la sede del Sindicato de Maquinistas de Chile, conducido por el compañero Eric Riffo.
En líneas generales, el Convenio 188 establece directrices internacionales rigurosas orientadas a regular la seguridad a bordo de los barcos pesqueros, garantizando el acceso a alimentos de calidad, condiciones de alojamiento dignas y asistencia sanitaria en el mar. Asimismo, la norma ordena las prácticas de empleo, el régimen de seguros y las responsabilidades patronales del sector.



El principal objeto de este convenio es asegurar que los pescadores se beneficien de una mejor salud y seguridad en su entorno laboral, recibiendo atención médica adecuada tanto a bordo como en tierra en caso de enfermedad o lesión. De igual manera, promueve que las tripulaciones dispongan de los tiempos de descanso necesarios para su recuperación física, estén amparadas por un contrato de trabajo escrito y cuenten con los mismos derechos de seguridad social que poseen los trabajadores de otras actividades.
Finalmente, el tratado internacional pone el foco en la infraestructura naviera, regulando que la construcción y el mantenimiento de los buques pesqueros sean los adecuados para ofrecer a los profesionales del mar condiciones de vida decentes y seguras durante los días de navegación.
